El tema del fraude contra las empresas de Seguros y/o
contra los asegurados, es un tema muy complejo, ya que no solo afecta al sector
asegurador, sino también a la sociedad en general.
Recordemos que existen en el mundo muchas personas
que contratan un seguro, de manera previsiva y bajo la convicción de poder
contar en el mañana y/o en un futuro inmediato un respaldo financiero de una empresa de Seguros, a la hora de la
ocurrencia de un siniestro que afecte su patrimonio o su bolsillo; pero resulta
que hoy día, existen una cantidad de personas que contratan también
un seguro, pero con otra intensión, algunas veces solos, otras bajo la
complicidad de otras personas, ya sea en calidad de agente de seguros, empleado
de la empresa y/o algún empleado de alguna firma que funja como proveedor de
servicios, para orquestar un plan en forma conjunta y estafar al que pueda.
Podemos
definir que el fraude en la actividad del seguros; como la acción que realiza una
persona, fungiendo ser un agente de seguros, como también algún asegurado o beneficiario
en una póliza, con el fin de engañar a una aseguradora, ya sea omitiendo y/o ocultando informacion de relevancia para el aalisis de la solicitud y/o despues de contratada la poliza, fingiendo la ocurrencia
de un siniestro y/o en el caso de agente falso el cobro de una prima al asegurado, con la intención de obtener un beneficio económico.
Obviamente
esto genera una gran preocupación, ya que dependiendo del país en donde se
presente dicho escenario, dicho comportamiento impacta de una manera directa el
costo de los seguros, así como el obligar a las aseguradoras a blindar sus
procesos de revisión y análisis en los procesos de solicitud de indemnización, es
decir se tornan exigentes en la solicitud de los recaudos como un mecanismo de
que el asegurado realmente pueda demostrar de que reclamo será procedentes, esto
como parte de sus medidas de prevención y combate al delito.
Existen una gran diversidad de formas y de circunstancias que pueden dar pie para intentar defraudar a una compañía de seguros. Este tipo de actos abarcan todas las ramas del negocio asegurador, ya sea seguro de autos, hogar, vida, salud, accidentes, empresariales, responsabilidad civil, etc.
Hoy dia en algunos países no existen estadísticas oficiales, sobre este tema. Pero se puede tomar como referencia, algunas cifras de algunos países de Europa, como por ejemplo de España, país en donde se han logrado importantes avances tanto en su registro como en su combate. En este país, el seguro de automóviles es el más afectado con un 63.3% de los fraudes detectados (ICEA, Servicio de Estadísticas y Estudios del Sector Seguros en España).
En
este tipo de seguros, el supuesto más común es simular la ocurrencia de un
siniestro entre vehículos en el que se han producido daños materiales y/o
lesiones que, en realidad, no ha tenido lugar, o bien, habiéndose producido
dicho accidente, se amañan o agravan las consecuencias de daños o lesiones.
Es importante
aclarar y/o resaltar, que el intentar un fraude a una compañía de seguros,
puede tener diversas consecuencias para los asegurados, que van desde la
terminación anticipada de la póliza de seguros por parte de la aseguradora,
hasta la acusación por un delito de estafa que conlleva multas o incluso hasta
la cárcel. Claro está, también depende el tipo de legislación existente en el país
en cuestión.
Además, de quedar dicha persona dentro de los registros de la aseguradora como un cliente tachado, como no deseable, ni recomendable, a la hora de que otra empresa aseguradora solicite información del historial como cliente.
Asimismo, la Ley
del Contrato de seguro contiene varios preceptos en los que se exime de
responsabilidad a la aseguradora ante falsas declaraciones o en el caso de
omisiones, y en consecuencia, la libera del pago de la indemnización en este
tipo de casos.
Por otra
parte es importante entender que este problema que enfrentan las aseguradoras, nos
afecta a todos. De cierta forma, esto nos obliga a sugerir que antes de
contratar una póliza de seguros, realmente lo hagan a través de un buen asesor,
de manera que en el diseño de su póliza, el alcance de sus coberturas realmente
le genere la verdadera de la tranquilidad que se merece como asegurado y asi evitar
incomodidades antes su aseguradora, por el rechazo al presentar alguna solicitud
de indemnización.
Recordemos que cuando se presenta una reclamación ante una aseguradora y dependiendo del tipo de poliza, existen algunos factores que pueden generar sospechas en los ajustadores, es decir en algunos casos deciden realizar investigaciones más minuciosas sobre el reclamo, como también muchas veces en el proceso de análisis del reclamo pueden darse retrasos motivado a: Tardanza al reportar la ocurrencia del evento, la inexistencia de comprobantes originales, contradicciones en la declaración y/o una alta siniestralidad del asegurado.










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